¿Dolor en el lateral de la Rodilla? ¡Puede ser Síndrome de la Cintilla Iliotibial!
La cintilla iliotibial es un tejido conectivo grueso que se encuentra en la parte externa de la rodilla, y es una de las principales causas de dolor en los corredores. Este problema, conocido como el síndrome de la cintilla iliotibial (ITBS, por sus siglas en inglés), puede ser muy incapacitante para los atletas y afectar su rendimiento.

La ITBS se produce cuando la cintilla iliotibial se inflama y se irrita debido al roce continuo con el fémur. Los síntomas más comunes de esta lesión son dolor en la rodilla externa, especialmente al correr cuesta abajo o en superficies irregulares, y una sensación de rigidez en la cadera y el muslo.
Los corredores que tienen una rotación interna excesiva de la pierna, un desequilibrio muscular o una pronación excesiva del pie, son más propensos a desarrollar ITBS. También puede ser causado por un aumento repentino en la intensidad o la duración del entrenamiento, o por correr en superficies duras o inclinadas.
Para tratar la ITBS, es importante reducir la inflamación y corregir la causa subyacente. Los tratamientos pueden incluir terapia física, estiramientos y fortalecimiento muscular, y el uso de plantillas ortopodológicas para corregir el desequilibrio muscular y la pronación excesiva del pie.
Las plantillas ortopodológicas personalizadas pueden ayudar a aliviar la presión en la cintilla iliotibial y prevenir futuras lesiones. Estas plantillas están diseñadas específicamente para corregir problemas biomecánicos y mejorar el soporte y la estabilidad del pie y la pierna durante la carrera.
En resumen, la cintilla iliotibial puede causar un dolor significativo en los corredores, pero el tratamiento adecuado puede reducir la inflamación y corregir la causa subyacente del problema. Las plantillas ortopodológicas personalizadas son una opción eficaz para el tratamiento de la ITBS y pueden ayudar a los corredores a mantenerse activos y disfrutar de su deporte sin dolor.
Podología Manrique de Torres


El cambio constante en el balance del cuerpo, una zapatilla inadecuada, un suelo resbaladizo puede provocar esta lesión.
Esta lesión se da tras una situación donde el jugador de pádel realiza una arrancada o sprint inesperado y violento. Existe una contracción muy brusca del gemelo interno y esto puede ocasionar una rotura parcial o total del mismo.
Si se nos queda la rodilla clavada en el momento de realizar la rotación de golpear a la pelota, suelo resbaladizo o una zapatilla inadecuada puede lesionar la rodilla.
El juego en el Pádel, se producen movimientos de pivotación muy grandes lo que puede ocasionar cargas en la fascia plantar al realizar movimiento de pronación y tener el balance del cuerpo constantemente anteriorizado.
Los mismos movimientos de pivotación pueden realizar una carga excesiva en la cabeza del primer metatarsiano, que es donde se encuentran ubicados los huesos sesamoideos.